Antes que nada: ¡Feliz año nuevo!

El 2020 fue como un paréntesis, como un parón en el universo que nos obligó a todos a detenernos, a dejar de mirar para fuera y mirar hacia dentro, a preguntarnos, a reencontrarnos con nosotros mismos y con los que más amamos, a volver a priorizar aquello que realmente importa. Nos dimos cuenta que no controlamos nada, que no somos tan invencibles como a veces creemos, que no necesitamos de tanto y que lo principal está más cerca de nosotros de lo que creemos.

No dejemos ir al 2020 sin detenernos a pensar qué es lo que aprendimos, porque las dificultades son siempre los mejores maestros. No dejemos ir al 2020 en medio de la queja de lo que no se pudo, en cambio, miremos atrás y agradezcamos por los que seguimos aquí y honremos la vida de quienes nos dejaron.

Si puedo desearles algo para este año que comienza solo sería fe y esperanza, porque creo que la epidemia de antivalores que afecta al mundo se contagia más rápido y mata más almas que el covid. Espero que una buena dosis de esperanza los mantenga a salvo de ella mientras la fe les dé fuerzas para nadar en contracorriente.

Y como ya es tradición, pueden descargar el regalo de este año dando un clic en el LINK. Es un Diario de lectura al que espero le puedan dar mucha utilidad leyendo muchos libros (especialmente los míos).

Muchas gracias por haber sido parte de mi 2020, les deseo un bendecido 2021.

Araceli Samudio

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *